El ahorro de energía y el confort son a veces cosas difíciles de conciliar, pero no en el caso de un buen ventilador. Invierta en calidad y amortizara su inversión ahorrando energía. Si en verano pasa calor y no quiere gastar grandes sumas en la compra instalación y consumo de un aire acondicionado, si le preocupa el medio ambiente, no le dé mas vueltas. Necesita un ventilador de calidad. Los ventiladores no necesitan una especial limpieza, sólo pase una gamuza seca. Donde encontrará polvo es en la parte superior de las palas, pase un paño suavemente sobre ellas sosteniendo con la otra mano desde abajo para no doblarlas. Si queremos un ventilador lo más silencioso posible, deberemos optar por uno de buena calidad y sobre todo con aspas de madera. Las palas metálicas las dejaremos para lugares donde el silencio no sea una prioridad. Deberemos cuidar que la instalación esté bien realizada. Una mala instalación puede dar lugar a ruidos y mal funcionamiento. El ventilador es uno de los elementos menos consumidores de energía de todos lo electrodomésticos. La cantidad de electricidad que consumen, es desde 70w (0,07 Kw/h) a la máxima velocidad, (poco utilizada) hasta 15 w (0,015Kw/h) de la mínima. ( Gasto de una bombilla fluorescente de bajo consumo). Haga su propia media utilizando el regulador de velocidades y obtendrá unos consumos muy bajos. La sensación térmica media es de una bajada en verano de 4º. Otra faceta de su capacidad de ahorro, es el aprovechamiento, del calor de la calefacción que desperdiciamos en invierno. El aire calentado por radiadores de cualquier tipo, es más ligero que el frío, sube hacia arriba y deja el más frío a los pies. Si pudiéramos realizar una fotografía con una cámara infrarroja veríamos los estratos de temperatura reproducidos en distintos colores que hacen que lleguen a existir gradientes de temperatura asombrosos (mas de 6º). Es decir calentamos nuestros techos en invierno, para alegría del vecino de arriba, y para desesperación de nuestros bolsillos cuando llega la factura de la energía. Como decíamos, al conectar la posición "invierno" el ventilador cambia su sentido de giro hacia el sentido horario, absorbiendo aire frío del suelo y elevándolo al techo. Esta leve corriente empuja el aire caliente haciéndolo circular hacia abajo, creando una corriente de convección que equilibra la temperatura de la habitación. Resultado: podemos disminuir la temperatura del termostato y consecuentemente ahorrar calefacción sea cual sea la energía que la alimente. Las cifras de ahorro varían con las características de la habitación, pero podemos decir sin temor a equivocarnos que para un mismo calor emitido conseguiremos una optimización de un 2% a un 3 % de consumo. Haga cuentas. Con la llegada de la electrónica al mundo de los ventiladores, se incorporó el uso masivo de controles remotos para encender -apagar y variar su velocidad. Asimismo en los casos en los que el ventilador equipa una luz, permiten a estos discriminar el uso de la luz y del motor. La instalación, uso y mantenimiento, de este práctico elemento, suscita a veces dudas que vamos a intentar aclarar. Los mandos a distancia se componen de dos elementos: a saber el emisor de mano, y la centralita receptora que se aloja en la parte superior del ventilador. Es conveniente que el punto eléctrico del techo, donde el ventilador vaya a ser conectado, esté "protegido" por un interruptor previo, como suele ser habitual en cualquier habitación. Este interruptor, insiste, ha de ser del tipo encendido-apagado, "on-off", como son la mayoría de estos mecanismos que se encuentran en viviendas u otros usos. No le servirán los mecanismos reguladores de luz, porque no son compatibles con el buen funcionamiento del sistema, funcionarían mal o podrían llegar a dañarlo. Los mandos a distancia tampoco son compatibles con otros mecanismos reguladores de pared incluso específicos para ventiladores. Un ventilador no bajará la temperatura de su habitación, y no enfriará el aire, pero hará que su piel se sienta más fresca. Ello es debido a que el sistema de enfriamiento de nuestro cuerpo se basa en la evaporación de la transpiración. El movimiento del aire creado por un ventilador aumenta esta evaporación haciéndonos sentirnos más frescos y secos. |